En lo profundo del sol: Fragmentos

2

Como esclavo
Amparado en un cuerpo
Que se impregna de ecos
Tallados en el tiempo
El espíritu resigna su esencia
     /un instante

Sujeto
Aguarda la grieta en el viento
     /materia, polvo de inmensa palabra

Acaso el abandono del cuerpo
Sea el salto que consume
El descubrimiento del ser.
 

Guíame

El trigo rozo las nubes
en las tierras que antaño dormían
tus pájaros se hicieron al sueño y al mar
se hicieron palabras de viento y de sal
se hicieron llovizna en el valle sombrío
Manantial 
                  arroyo 
                               río
 
En la ventana de los tiempos, hoy
florecen mañanas como plantas de sol
queman sus manos al abismo que me asedia
y en el pedregal donde queman también mis pies
son tus ojos los que trazan la senda
Guíame
                Esplendor
                                    estrella
 
Los barcos a veces no tienen puertos
Y la luna sin cielo se pierde en la inmensidad
que tus párpados no descansen en el frío invierno
vela tu rostro por mis llagas, por mis nadas
tus alas cubrieron los caminos a mi paso
Guíame
                crepúsculo
                                      ocaso.


15

Allí van...
Las enigmáticas golondrinas
Que posaron en mi barca cuando naufragué,
Sondeando el oscuro mar enmascarado.
Aliento de muerte, negra llovizna  alquitranada
Es el viento, que exploró mi ser.
Las garras del océano, latentes 
En la piel de mi pobre nave improvisada
Yo viajaba a las vastas tierras del olvido
Pero naufragué...
Ahora van esas golondrinas
Que salieron de mi.
Resquicio profundamente inadvertido
Del alma conmovida.
Ellas, vuelan el vuelo mortal.
Viajan como mi nave, oscura y senil.
Pero ya no serán presas del naufragio.
El tiempo, osará guiarlas de las fauces
Del lóbrego silencio abrasador
Que las condena en su partida.
Mientras mi barca palidece
En el sueño vespertino,
Pienso en mis pájaros
Que luchan por llevar lo que me queda
Hacia aquel lugar,
Donde pueda renacer.


31

Hoy me toca ignorarte

De piedras y cinceles
Mi sombra esta saciada.
De misterios desvariados
Una mano devora a la otra
Como los lobos en la colina
Se divierten con las causas sin aliados

Me toca ignorar
Pero no se si podré
La imagen absurda
Del pasado.